E l Barcelona está convencido de que Neymar acabará aceptando la propuesta de renovación y que rechazará cualquier canto de sirena que le llegue desde París, Madrid o Mánchester. Saben que el futbolista es feliz en el Camp Nou junto a Leo Messi y Luis Suárez pero también son conscientes de que hasta que el paulista no rubrique su ampliación de contrato y sea oficial no podrán celebrarlo completamente. En las oficinas de Arístides Maillol son optimistas y están moderadamente tranquilos aunque están abonados al sabio refranero español que asegura que no se puede vender la piel del oso hasta que éste no esté cazado. Y de momento, Neymar no lo está del todo. Al menos mientras siga viva la tentación que puedan hacerle llegar otros clubes. Para frenar cualquier impulso y hacer de puente inmediato con el presidente Bartomeu, el ejecutivo Raúl Sanllehí se ha convertido en la sombra de los Neymar (lleva en Brasil desde el pasado 16 de junio). El director de fútbol atiende todas l...